Tortuga mora

Tortuga mora

La tortuga mora (Testudo graeca) es una de las ocho especies de tortuga clasificadas tradicionalmente dentro del género Testudo es la especie con la distribución más extensa del género y está presente en tres continentes (Europa, África y Asia). Se conocen diecisiete subespecies diferentes.

Características de la tortuga mora

La tortuga mora es pequeña, y su tamaño promedio es de unos 20 centímetros, aunque hay ejemplares que pueden llegar hasta los 30.

Su coloración no es demasiado brillante, pero sí variable y atractiva. Una característica principal son los “spurs”, dos pequeños tubérculos que se encuentran en sus muslos, uno a cada lado de la cola.

Reproducción

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Inmediatamente tras despertarse de la hibernación, el macho empieza el cortejo con un ritual que incluye seguir la hembra y morderle o golpearle el espaldar. El macho sube a las espaldas de la hembra para copular. El macho saca el pene, contenido dentro la cola gruesa y emite uno de los pocos sonidos que hacen estos reptiles, las crías desde el nacimiento también pueden emitir un sonido sordo similar a un chasquido cuando se sienten amenazadas.​ La hembra puede llegar a tardar cuatro años en concebir, pues puede conservar el semen en un órgano del oviducto.

Son animales de gran longevidad, y se conocen muchos ejemplares centenarios. Llegan a la madurez sexual cuando tienen aproximadamente diez años. Las especies de Testudo son ovíparas: ponen los huevos en agujeros excavados al suelo por la hembra con el último par de patas. Las hembras de Testudo Graeca ponen huevos tres o cuatro veces al año, entre mayo y junio. El número de huevos depende de la medida del ejemplar.

El tiempo de incubación, de entre dos y tres meses, y el sexo de los recién nacidos varían en función de la temperatura ambiental. Si la temperatura de incubación es inferior a 31,5 °C predominarán los machos, y si la temperatura es superior, habrá más hembras. Temperaturas inferiores a 26 °C o superiores a 33 °C provocan malformaciones o la muerte del embrión. Llegado el día de la eclosión, a menudo apresurada por un día de lluvia, la cría de tortuga rompe el huevo mediante un tubérculo córneo situado entre las narinas externas y el maxilar superior que desaparece tras unos días. La eclosión dura cuarenta y ocho horas, un periodo durante el cual el saco vitelino es absorbido totalmente.

Alimentación

Su alimentación debe estar basada en vegetales y hortalizas.

La base de su alimentación son las plantas silvestres. Se les deben proporcionar alfalfa, cardos, diente de león, llantén, plantago, trébol, milenrama, madreselva, romero, salvia y melisa. Hay muchos aficionados que también les dan higos chumbos y palas de chumbera (Opuntia sp.), a la que previamente se le deben quitar los pinchos y la piel. Se les puede ofrecer también col, espinacas, brócoli, lechuga, siempre limpios de pesticidas. Es muy importante que la mayor parte de alimento sean plantas silvestres, pues las hortalizas contienen demasiadas proteínas.

También de vez en cuando pueden consumir tomates y pepinos. Es posible también ver que se alimentan algunas veces de animales muertos y carroña. Se recomienda que se planten las plantas silvestres anteriormente mencionadas y algunas hortalizas para que las tortugas las tengan siempre a mano y se las coman cuando más les apetezca. Se les puede dar pienso especial para tortugas terrestres mezclado con el resto de comida. Eso sí, siempre es mejor plantas y verdura fresca. No es recomendable darles fruta, pues contiene poca fibra y demasiado azúcar. La achicoria, la achicoria roja, los berros y los canónigos son vegetales aptos para alimentar las tortugas gracias a su riqueza en calcio respecto al fósforo y por las fibras que contienen. Altas dosis de proteínas o de fósforo junto con una exigua ingestión de calcio provocan deformaciones permanentes de la espaldar y daños en los órganos internos.

También será recomendable que se les añada calcio a su alimento, para fortalecer sus huesos y su caparazón. Se deberá también tener en cuenta que necesitan tener a mano un cuenco con agua fresca. No debe tener más de 5 o 10 cm de profundidad, y el agua será renovada a diario.

Habitualmente acudirán al cuenco para beber y para bañarse.

Un síntoma evidente de mala alimentación es un espaldar con las escamas puntiagudas y estriadas en las suturas, un fenómeno conocido como piramidalización. En cambio, un espaldar liso y de forma ovalada indica una alimentación correcta.

Comportamiento, hibernación y estivación

Las tortugas hibernan? - ¡TODO sobre la hibernación de las tortugas!

Respecto de su etología, las tortugas moras son animales ectotérmicos que se exponen al sol durante las primeras horas del día a fin de calentar su cuerpo y acelerar las funciones metabólicas. La exposición a la luz solar les permite absorber los rayos ultravioletas necesarios por la síntesis de la vitamina D. El incremento de temperatura corporal es necesario para activar los enzimas implicados en la digestión. A temperaturas atmosféricas superiores a 27 °C, las tortugas se muestran apáticas y excavan pequeños agujeros cubiertos por vegetación baja o se esconden en pequeñas grietas con el objeto de refrescarse. Cuando vuelven a bajar las temperaturas, regresan a la actividad. En las zonas donde los veranos son más tórridos, como en el norte de África o en Oriente próximo, la Testudo graeca realiza una estivación de unas semanas o meses esperando enterrada a que refresque. En las zonas donde hace frío realiza la hibernación.

En otoño, con la bajada de las temperaturas, los reptiles dejan de alimentarse durante unos veinte días por poder vaciar completamente el intestino de restos de comida. Se van volviendo más apáticas y, en noviembre o diciembre, según la latitud, empiezan a enterrarse o refugiarse en lugares protegidos y caen en un estado de hibernación. La temperatura ideal por la hibernación es de 5 °C. Temperaturas inferiores a 2 °C provocan daños cerebrales o la muerte, mientras que si son superiores a 10 °C traen la tortuga a un estado de subhibernación, peligroso puesto que el animal consume más rápidamente las reservas de grasa que le deben durar todo el invierno. En estado natural, las tortugas se entierran a una profundidad entre la superficie del suelo y veinte centímetros.

La hibernación es una fase metabólica vital para esta especie, y lo único que la puede impedir es una enfermedad u otra circunstancia debilitante.

De hecho, la principal causa de muerte en el caso de ejemplares que han de hibernar en espacios interiores preparados por criadores aficionados es la temperatura, si es demasiado alta para permitir la hibernación pero demasiada baja para que el animal continúe alimentándose.

En una situación así, si se quiere mantener al animal activo, hará falta colocarlo dentro de un terrario calentado con un punto cálido a 28 °C y un punto fresco y sombreado a 18 °C, con un sustrato de unos cinco centímetros de profundidad compuesto de un 40 de turba oligotrófica, un 40 de humus (sin fertilizantes ni pesticidas) y un 20 de tierra de río. Es esencial que haya una lámpara de rayos ultravioletas especial para reptiles, necesaria por la síntesis de vitamina D, vitamina implicada en el metabolismo del calcio.

Si, en cambio, se prefiere una hibernación controlada, hará falta poner la tortuga en un contenedor protegido de los roedores con una red metálica, lleno del mismo tipo de sustrato que se describe en el párrafo anterior. El contenedor se deberá poner en un espacio oscuro con temperaturas entre 4 y 8 °C y una humedad ambiental de aproximadamente un 70%. Las tortugas se suelen despertar en el mes de marzo, cuando las temperaturas se vuelven más cálidas.

Distribución geográfica de la tortuga mora

La tortuga mora fue descrita por primera vez en 1758. Puede encontrarse en el sur de España, Europa del Este, África del Norte, y partes de Asia, especialmente del Medio Oriente.

Se encuentra en ambientes variables, desde una duna de costa hasta estepas rocosas de las montañas, pero por lo general prefiere regiones muy calientes, secas y áridas, con altas temperaturas en verano.

Hábitat

Las tortugas moras habitan en parajes áridos con escasas precipitaciones, donde predominan los matorrales y arbustos pequeños. Caracterizados por inviernos suaves con precipitaciones moderadas, y veranos secos con temperaturas elevadas. Esta especie encuentra refugio y alimento en la vegetación baja y los matorrales de las garrigas, de los arbustos de las maquias y del sotobosque, llegando hasta altitudes templadas. El hábitat de la tortuga mora varía mucho dependiendo de la subespecie, pero en general es típicamente mediterráneo. En Doñana vive en las dunas costeras con vegetación rica, los pinares costeros, y en el sotobosque de árboles mediterráneos, las encinas y los alcornoques. En el sureste también fueron observadas en las zonas de uso agrícola, tales como olivos, huertos de cítricos, almendros y viñedos.

Sentidos

Las tortugas tienen una vista excelente: saben distinguir formas y colores e incluso pueden reconocer personas. Tienen un sentido de la orientación muy preciso, si se las mueve unos centenares de metros del territorio al que pertenecen vuelven en poco tiempo. Son muy sensibles a las vibraciones del suelo aunque no tengan un oído desarrollado. En cambio, el olfato está bien desarrollado y tiene un papel importante en la búsqueda de alimento y de parejas sexuales.

¿Cómo cuidar una tortuga mora?

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Si piensas tener una tortuga mora de mascota, debes tener en cuenta los siguientes cuidados.

Alimentación

Las tortugas mora deben ser alimentadas con una dieta alta en fibras, baja en proteínas, y rica en calcio. Ellas se alimentan con impaciencia en una ensalada mixta de verduras y hortalizas cada día, pero usted debe tratar de ofrecer la mayor cantidad de hierba, heno, dientes de león, hojas de maleza natural no tóxica y opuntia.

Asimismo, una pizca de un suplemento mineral-vitamínico y un suplemento de calcio de calidad debe ser ofrecida en la ensalada de vez en cuando.

El propietario de una de estas tortugas puede proporcionarle un hueso de sepia en el recinto, para permitir que la tortuga regule la cantidad de calcio. Sin embargo, no todas las tortugas se lo comen, por lo que debe estar preparado para complementar el calcio en la ensalada

Para una salud óptima, las moras deben ser alimentadas con la menor cantidad posible de frutos. Usted le puede ofrecer algunos trocitos de melón, manzana y otras frutas en el caluroso verano, pero sólo una vez cada diez días o dos semanas.

Estas tortugas no deben ser alimentadas con cualquier comida para perros o gatos y con alimento comercial solo ocasionalmente, ya que son propensas a problemas renales y problemas médicos relacionados con dietas altas en proteínas.

Si se mantiene un entorno y dieta adecuados, estas tortugas pueden vivir mucho tiempo. Algunos ejemplares han vivido, según los informes, más de 100 años.

El agua les debe ser ofrecida en un plato plano o cazuela, lo suficientemente grande para que la tortuga se remoje si lo desea, pero poco profundo para que no se ahogue. Este recipiente se puede limpiar y esterilizar una vez por semana, o más si fuese necesario.

Ambiente

Las tortugas mora requieren ambientes cálidos y secos, por lo que si usted vive en una zona húmeda debe ser muy cuidadoso si la mantiene al aire libre. Asimismo, vivir en la tierra húmeda les causará problemas médicos graves.

Un individuo necesitará un recinto de al menos 120 centímetros por 60, mientras que un par de adultos requerirán por lo menos 120 centímetros por 180 cm.

El sustrato puede ser una mezcla de arena y musgo de turba, en una proporción de tres por uno respectivamente. Una capa de heno de hierba se puede agregar en un extremo para proporcionar un refugio, pero el sustrato debe mantenerse seco, ya que estas tortugas son muy sensibles a las condiciones de humedad.

Se les debe proporcionar calor, utilizando una bombilla en una lámpara superior. Idealmente, esta lámpara de calor debe colgar apenas 31 centímetros sobre el sustrato y su luz debe proporcionar un intervalo de calor entre 32 y 35 grados Celsius en un extremo de la carcasa. Esto le proporcionará a la tortuga un extremo caliente para disfrutar.

Las tortugas griegas son tímidas, por lo que el criador se debe asegurar de proporcionarles una variedad de refugios para darles una sensación de de seguridad. Como ejemplo, estos refugios pudieran ser grandes trozos de corteza de corcho curva, grandes hojas de plátano, montones de paja o heno, etc. Los refugios además deben estar ubicados en el extremo más frío del recinto y no directamente bajo las lámparas que emiten calor.

Manipulación

El Centro de Recuperación de Fauna recibe 2.565 tortugas moras en ...

Como ya dijimos, estas tortugas son tímidas, por lo que se les debe ofrecer una variedad de refugios para que se sientan seguras. Como animales introvertidos que son, no les gusta ser manipuladas, como la mayoría de las tortugas.

A menudo se retiran a su concha y permanecen firmemente encajadas con sus grandes patas y con escamas que cubren sus cabezas. Por supuesto, siempre hay excepciones y hay tortugas en ocasiones muy extrovertidas, las que mayormente han sido criadas en cautividad desde que eran bebés y están adaptadas a la interacción diaria durante muchos años.

Reproducción

Para que estas tortugas tengas un lugar adecuado para reproducirse, debes adecuar su nido de la siguiente manera.

Las tortugas moras se reproducen en la primavera y el anidamiento lo hacen unas semanas más tarde. Pueden tener una o más puestas, de uno a 12 huevos, que son enterrados por la hembra.

Algunos ejemplares usan un nido bien formado, mientras que otros sólo tienen que utilizar una depresión y espolvorear un poco de suciedad sobre los huevos.

Enfermedades de la tortuga mora

Los problemas más frecuentes de esta especie se originan por causas ajenas a los hábitats cálidos y secos. Cuando en cautiverio se mantienen en ambientes frescos o húmedos durante un período prolongado, el criador comprobará cómo su mascota desarrolla problemas respiratorios.

La tortuga mora es extremadamente susceptible a varios patógenos y resulta complicado liberarla de los problemas respiratorios.

Sobre estos últimos, los primeros síntomas que desarrolla la tortuga son la inflamación de los ojos y las secreciones de la nariz. Cuando esto sucede, el propietario debe esforzarse para mantener un recinto caliente y seco, que contrarreste estos problemas de salud.

Muchas de estas tortugas son capturadas en la naturaleza, por lo que es necesario preocuparse por la presencia de parásitos y otros tipos de estrés y problemas relacionados con el ambiente. También son propensas a los desequilibrios dietéticos, que pueden causar tremendos problemas de salud.

Las tortugas mora no deben ser alimentadas con verduras como la espinaca, acelga, col china o cualquier otra de esa índole, ya que inhiben la absorción de calcio. En ese sentido, también se deben evitar la comida de gato y perro, y los frutos. Estos últimos solo se deben proporcionar en pequeña escala y con distanciamiento en el tiempo entre una ingesta y otra

¿Dónde puedo conseguir o comprar una tortuga mora?

Las tortugas mora están ocasionalmente disponibles en las mejores tiendas de reptiles en línea o en las ferias y exposiciones de reptiles. Como norma, son bastante baratas.

Si se ha decidido a adoptar una de estas tortugas como mascota trate de obtener una declaración exacta del proveedor en cuanto al lugar de origen del animal, para que usted pueda estar seguro de que va a ser capaz de proveer sus necesidades de entorno.

La compra de su tortuga de un criador o alguien con un conocimiento íntimo de las tortugas es importante. Ellos le ayudarán a determinar el recinto adecuado y le darán consejos útiles para que tenga éxito. Como último consejo se recomienda adquirir una tortuga de al menos tres meses de edad, ya que esto ayuda a asegurar que el ejemplar rebasó la etapa delicada.

Legislación

Testudo graeca está incluida en la Lista Roja del IUCN de especies amenazadas de extinción, como todas las especies del género Testudo.1​ La tortuga mora está protegida por la Convención de Berna.7​ También está incluida en la CITES y en la directiva 1332/2005 de la Comunidad Europea, de forma que queda absolutamente prohibida la captura de ejemplares salvajes y está reglamentada la cría y el comercio de ejemplares en cautiverio.

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